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7 formas para conservar el queso para que no se ponga duro

Encuentra las 7 formas para conservar el queso en el siguiente artículo. Para comenzar, teneos que dividir el queso en tres categorías: queso fresco, queso tierno y queso más o menos duro.

1. El queso fresco es muy fácil de pudrir, por lo que la vida útil es muy corta, ya que siempre depende del estado fresco en el momento de la compra. Al abrirlos, transfiérelos a un tamaño pequeño, y luego doble la parte inferior 1 o 2 hojas en 4 hojas de papel de cocina absorbente, que absorberán todo el líquido que pueda desprender el queso. Te sorprenderán los resultados. Si el papel está húmedo, reemplácelo todos los días porque fermentará y producirá un olor desagradable.

2. El queso fresco cremoso se envasa en una olla de barro y se puede untar, una vez abierto el recipiente, es mejor comerlo antes de la oxidación. Si por algún motivo quieres alargar su vida útil más allá de la fecha de caducidad especificada por el fabricante, puedes congelarlos con total confianza, aunque ya no se utilizarán solos como postres por cambios en su estructura. No se puede untar sobre el pan como bocadillo, se romperá un poco y se volverá granulado, y se volverán un poco acuosos. Pero para preparar salsas y nata dulces y saladas de carne … los líquidos liberados por el presecado pueden seguir funcionando perfectamente. Ya que se mezclarán o triturarán con otros ingredientes (como nata líquida, huevos, azúcar, etc.), como para tartas de queso, o para preparar salsas y aperitivos …, los cambios estructurales no se notarán en absoluto porque una vez más conserva la completa homogeneidad.

3. Quesos blandos (como el típico queso Brie, queso Camembert) … se pueden guardar bien en su caja original y conservar siempre en el frigorífico. Aunque tienen fecha de caducidad, es mejor consumirlos lo antes posible porque son frescos y jugosos. Una vez abiertos, si quieres sacarlos durante varios días seguidos, puedes ponerlos en la misma caja envueltos en el mismo papel, o es mejor envolverlos en papel de plástico transparente y guardar este pequeño paquete en el envase original, caja de cartón o madera. Si compras estos quesos sin embalaje, como Cabrales, Roquefort, Gorgonzola, etc … simplemente ponlos en una pequeña bandeja de plástico con film transparente, puedes ponerlos como están, claro, siempre que estén en la nevera, y no ha llegado la fecha de caducidad. Sin embargo, cuando las abras lo mejor es que las guardes unos días y las envuelvas en una lámina de plástico transparente que se adhiera con mucha firmeza, siguiendo el método que te acabo de comentar. Si el olor a queso es fuerte o muy débil, como Cabrales, Roquefort o el propio Brie, lo mejor es tomar más precauciones y colocar este envoltorio en un recipiente Tupperware cerrada para minimizar el contacto con el aire exterior. Cómete todos estos quesos lo antes posible porque si se les deja “envejecer” además de perder su cremosidad, se pondrán negros y comenzarán a desprender un ligero olor a amoniaco.

4. Quesos más o menos duros, como todas las versiones de Manchego (queso de pasta blanda, queso curado y queso semicurado), queso esférico u holandés, Emmental (queso perforado), Gruyère (queso no poroso) , Gouda, Tetilla, Mahón, Idiazábal, Cheddar … Se envuelve bien con film plástico transparente de alta calidad, es decir, muy impermeable, o se utilizan varias capas de film ordinario para un mejor aislamiento. Aquí notarás una gran diferencia en el mantenimiento de una tabla u otra, y es posible que empiecen a producir más o menos moho. Si a pesar de todas estas precauciones, el queso aún se pone blanco después de muchos días y luego se enmohece, por favor retírelo raspándolo con un cuchillo y frotándolo con papel de cocina absorbente hasta que desaparezca o cortándolo con un cuchillo. Puedes humedecer ligeramente el papel absorbente de cocina con aceite de oliva para retirarlo más rápidamente. Luego frote el queso para eliminar la grasa. El queso tiene moho porque aunque está bien envasado y almacenado en la nevera, la fermentación continúa.

5. En ocasiones se recomienda evitar este tipo de moho y ponerlo en una trompeta con un poco de pan viejo que absorberá la humedad que se producirá, pero este método no es del todo efectivo.

6. Pero hay otros dos métodos muy efectivos, el método más efectivo es, aunque requieren una pequeña cantidad de gasto inicial.

Todos los quesos que suelen enmohecerse al cabo de muchos días a pesar de todos los trucos que os acabo de contar se conservan estupendamente en unas queseras, grandes o pequeñas, de polietileno de gran calidad de una marca muy conocida. A mí me regalaron hace ya varios años una pequeña y es una delicia. En su tapa abombada tiene una especie de rejilla o membrana exclusiva que regula el grado de condensación del interior y que no hay ni que fregar puesto que nunca se ensucia, y mantiene los quesos durante más tiempo frescos y sin moho, evitando también olores en la nevera.

7. Otro método magnífico es poner el queso en una bolsa llamada “de congelación”, aunque nunca la uso para congelar, tiene doble cremallera y un dispositivo especial, y una pequeña bomba que se puede usar para aspirar. Por un momento. Como no hay aire, no fermentará. La primera vez que adquiráis estas bolsas, de varios tamaños, comprar al mismo tiempo la bombita extractora que luego os servirá para usos posteriores cuando ya adquiráis solamente las bolsas. Desde que las estoy probando para este uso me parecen un éxito total. ¡Y están al alcance de cualquier bolsillo!

Para poder apreciar todas las cualidades del queso, es importante sacarlo del frigorífico una hora o una hora y media antes de consumirlo y es importante minimizar la cantidad consumida. Si olvidas sacar la pieza o piezas que quieres degustar de antemano, puedes templarla en el microondas hasta que alcance los 300 vatios en unos segundos, y luego darle la vuelta continuamente antes de calentarla. Pero debes hacerlo de forma lenta y con mucha precaución, porque si hay demasiado tiempo … ¡pueden empezar a derretirse! Nunca caliente el queso, pero evite que se enfríe y manténgalo a temperatura ambiente.

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